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viernes, 7 de agosto de 2015

Papi :'S

Mi papá se fue al campo hoy de fin de semana. Imaginé todo menos que al irse me pondría a llorar.

Hace semanas que no hablo con él. Solo a veces, discutimos. ¡Y es muy duro! Se fue y no pude ni despedirme de él. Luego entré a su cuarto y empecé a llorar.  Es horrible. Ver todas sus cosas, pensar en todo lo que le hace falta, en todo lo que necesita un toque de su hija. Él se pone tan feliz cuando le hago regalos! Le encantan los detalles. 

A veces quisiera ser buena hija con él, pero es que es bien difícil. Tener un papá que te humilla, que te insulta, que discrimina por ser mujer, que golpea a tu mamá, que rompe cosas. Es muy difícil. Toda mi vida ha sido un vaivén con él. A veces está bien y de repente sale con una de esas. No es que quiera gritar, pero es que tengo que defenderme. Y sobre todo tengo que cuidar a mi madre. Y ya no le quiero hablar.

Siempre que pasa una de esas decido que lo sacaré de mi vida, que no lo necesito, que no voy a encariñarme de nuevo. Pero luego empiezo a extrañar tener un papá. ¡Dios! ¿Por qué no pude tener un papá normal? ¿Por qué no pude tener una familia normal? ¿Por qué siempre tiene que ser tan doloroso todo? ¡Es horrible! No quiero vivir con este estigma.

Creo que en realidad fuera mejor si no viviera con nosotros. Quizás hasta nos llegáramos mejor. Porque algunas cosas de lejos se llevan mejor. Quiero darle amor, pero entonces me expongo a que me lastime de nuevo.
                                        

No sé que voy a hacer.

 

domingo, 23 de junio de 2013

¡Pam reacciona!

Anoche, ahorita mejor dicho, iba por el Malecón en un carro blanco con mi papá (con quien  no me hablaba desde hace tiempo). Él iba en el asiento del conductor y yo a su lado en el del pasajero delantero. No era ni su jeepeta actual ni su carro anterior, era simplemente un carro blanco, redondo, tipo Toyota Corolla o Chevrolet (no me fijé bien), más o menos así como el de mami o el de tía Edith o tía Arelis. ¿De dónde lo sacó? No sé, pregúntenselo a él.

Lo extraño es que la íbamos pasando bien, charlando él y yo, acerca de la vida y la gente, lugares en que habíamos estado y esas cosas. Tal como cuando hablábamos antes, cuando era niña y estaba ciega y pendeja, cuando éramos amigos y pasábamos buenos ratos, así.

Veníamos de camino a casa por el malecón. No sé qué pasó, no sé de qué me perdí, pero de pronto papi dobló por la calle que está entre Aduanas y el monumento a Fray Antón de Montesinos y antes de que pudiera voltear a preguntarle por qué había cambiado la ruta vi una nube de humo blanco frente a mí.

Me estaba ahogado. Estaba tosiendo, estaba débil. Me di cuenta de que ese humo salía del carro y que muy pronto iba a explotar. No veía a papi, no veía nada. Traté de salir pero no me podía mover, mis brazos, quería levantarlos para abrir la puerta, pero no respondían.

Entonces me acordé de Sasuke cuando en pleno examen chunnin se quedó inmóvil y se clavó una kunai en la rodilla para que su cuerpo respondiera, aún fuera al dolor y así pudo escapar. Pensé que eso debía hacer. Traté, lo intenté, pero mis brazos y piernas no se movían.

Estaba mareada ya, había respirado mucho humo. No sabía qué hacer, traté de llamar a papi pero ya ni voz me salía. Estaba asustada, solo pensaba “¡no quiero morir!, ¡no quiero morir!”. Traté de mantenerme consciente pero ya mis ojos se cerraban, estaba casi desmayada, sola, asustada y el carro en cualquier segundo iba a explotar. Yo solo pensaba “Dios mío no quiero morir” pero mis fuerzas se acababan, ya había resistido demasiado, ya no podía más, mis ojos se cerraba, se cerraron…

Y ¡Puff! Desperté. Todo fue un sueño. Volví a la vida justo en el momento en el que en mi sueño morí. Y no sé, fue tan real, estuve en mi propia muerte.

Este sueño… ¿Qué significará? ¿Qué querrá decirme el subconsciente? ¿Será que debo perdonar a papi y dejarlo se cuernero, violento y abusivo y permanecer mansa y pendeja otra vez? ¡Jajajajajajajajajajaja! No, mejor no. O quizás… ¿será un aviso de que debo cuidarme, de que mi muerte se acerca? Después de todo él se desapareció, me dejó sola, no pudo salvarme.

He quedado muy intrigada. ¿Y si en verdad hubiese muerto?